viernes, 8 de abril de 2016

Aingeru Martínez recorre Sudamérica en bicicleta

Aingeru (Ángel) Martínez, ingeniero electrónico, de 30 años de edad, proviene de la ciudad de Rentería, Provincia de San Sebastián (España), y recorre América del Sur en bicicleta. De paso por Minas visitó Primera Página y comentó que su aventura se inició a finales de octubre del año 2014. Luego de 13 meses de recorrida por varios países de nuestro continente, volvió a visitar a su familia en el País Vasco.





REPASO DEL CAMINO

Aingeru repasó que en esa primera etapa visitó Santiago de Chile, Valparaíso (Chile), Ushuaia (Tierra del Fuego) y Rosario en Argentina, Uruguay y Bolivia. La experiencia se reinició en Rosario en enero de este año, prosiguió por Buenos Aires (Argentina), continúa por Uruguay (Montevideo, Minas, Piriápolis, Rocha), Brasil (Curitiba, Cataratas de Iguazú), Misiones (Argentina), norte de Paraguay, la selva boliviana, la costa en Perú, Venezuela, culminando en Colombia. Recorrió en bicicleta unos 11 mil quilómetros, y a dedo o en autobús unos 5 mil quilómetros, sin inconvenientes físicos de importancia.

VENCIDO POR LA RUTINA

Recordó que trabajaba como programador de movimiento en una empresa fabricante de trenes. La rutina laboral “me venció”, dice, y sintió “la necesidad de un cambio en el diario vivir, dejar de pensar en las injusticias del mundo”, y sobre todo “renunciar a la idea de que no estaba haciendo nada al respecto”.
Decidió viajar “para buscar sentirme en armonía conmigo mismo”, y lo hace en solitario, “para poder conocerme mejor, pensar en mi propio perdón y ser más auténtico”.

CONECTARSE CON LA NATURALEZA

En su aventura “mayormente he tenido momentos agradables”, cuenta. En la primera etapa “tenía la necesidad de estar solo, pensar y contactarme con la naturaleza, recorriendo caminos y pernoctar en espacios agrestes, aún cuando no sabía nada de ser aventurero, lo que conlleva en mi caso cambiar una rueda de la bici o armar una carpa”.
A medida que pasó el tiempo “me empecé a sentir, me di cuenta que había hecho las paces conmigo mismo”. Conocer gente de otras culturas “me ayudó a comprender muchas cosas, lo que me llevó más al interés social que al de conocer paisajes”. “Conocí gente muy solidaria, que brindó un espacio para armar la carpa en su patio, un plato de comida y tardes y noches de conversaciones y conocimientos de las diferentes experiencias de vida”, recordó.

SOLIDARIDAD Y CONSEJO

Su interés por conocer Minas surgió a partir de un encuentro casual en las Termas de Guaviyú con Andrés Gallo, comunicador radial minuano, quien “sin conocerme gentilmente me ofreció su hospitalidad”, y siguiendo los consejos de una chica italiana “que me dijo no me fuera de Uruguay sin conocer esta ciudad y sus alrededores”.

LA BICI, EL EQUIPAJE Y UNA EXPERIENCIA POSITIVA

Aingeru circula en una bicicleta todo terreno Trek, que compró por 650 euros en el año 2014. Lleva unos 40 quilos en la bici, sumando carpa, garrafa, saco de dormir, colchón inflable, almohada, cocina, olla, sartén, pava, cubiertos, ropa de bicicleta, de invierno y verano, “y hasta un pequeño ordenador en el cual cuento mis historias del viaje”.
Sin dudas mi experiencia resulta muy enriquecedora, no solo por el conocimiento nuevo, sino también porque la misma me ha dado mucha paz espiritual, energía positiva, ganas de vivir cada día y con el objetivo de poder enseñar matemática y física en un marco animado”, concluyó.

Aingeru cuenta con un blog (vivirnadamas.wordpress.com), en el que muestra su viaje con fotografías y habla sobre los lugares que hasta ahora ha visitado.

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