lunes, 11 de mayo de 2020

Julio César Rodríguez Garay - “De los campitos... a codearse con los crack del fútbol uruguayo”

Julio Rodríguez: “A los jóvenes le digo hay que tener perseverancia, humildad y sacrificarse muchísimo”
(Reportaje de Waldemar y Gonzalo Martínez)

Anda transitando por las calles de nuestras ciudad, caminando a paso lento y cada tanto se para a conversar con la gran cantidad de amigos que le ha dejado el fútbol. Claro... generalmente la charla se desarrolla con gente que peina canas. Es que la mayoría de los pibes no lo conoce, no tienen ni idea de quién se trata. Y es hasta lógico. Que van a pensar que ese hombre sencillo, humilde y de andar cansino, es un crack de nuestro fútbol. Que se crió y aprendió muchísimo en “la escuela de la vida”. Que para el todo fue sacrificio, hasta llegar a dormir en un vestuario de fútbol para cumplir sus sueños de futbolista. Como jugador de fútbol, jugó con los crack y trascendió fronteras. Fue Campeón del Interior con Estudiantil de Paysandú y con la Selección de Paysandú. Jugó en Liverpool de Montevideo y en Peñarol, siendo Campeón Uruguayo Invicto en 1978, con 36 goles de Morena, y Campeón de la Liguilla. Se codeó e integró equipos con verdaderos fenómenos: Fernando Morena, Ruben Paz, Venancio Ramos, Jorge Fosatti, Ildo Maneiro, “El Indio” Olivera, entre otros. También integró alguna selección uruguaya y defendió a tres cuadros de Chile. Con esa “mochila” sobre sus hombros se lo puede ver aquí en Minas a Julio César Rodríguez Garay (65 años), siempre perfil bajo. Con la humildad de los que son grandes de verdad.

Primera Página lo visitó, allí donde esta afincado, en la sede de Sportivo Minas. Donde la directiva de los azules lo tiene como celoso guardián del patrimonio del Club. Julio Rodríguez, una gloria de nuestro fútbol, que en primera instancia expresó como fueron sus primeros años de vida: “Nací en Minas en el año 1954, en las calles Ellauri e Ituzaingó recuerdo mis primeras vivencias. En calle Ituzaingó estaba el Bar de Capricho, y ahí el peluquero Villalba me veía bañándome en una canilla. Viví con mis abuelos desde que nací, ellos me criaron. Mi madre me tuvo a los 14 años, y recién cuando yo cumplí los 12 años tuve conocimiento de sobre quién era mi padre. Por lo tanto, lazos directos con mis padres no tengo. Simplemente tengo el vínculo social. Mis abuelos siempre fueron mis padres para mí”.

“PASABA TODO EL DÍA JUGANDO AL FÚTBOL, SIEMPRE FUE MI PASIÓN”
“Pasaba todo el día jugando al fútbol, siempre fue mi pasión. Inclusive jugué en el Baby Fútbol en Cerrito. Luego empecé a jugar en Sportivo llegué a jugar en Primera División, donde me dirigió Benigno Cáceres. Luego, en el año ’69 me citaron para la Selección Mayor e hicieron un partido amistoso frente a Huracán Buceo, terminado el partido Daniel Ibarra técnico de Nacional de formativas que estaba presenciando la práctica, me expresó que quería llevarme a Montevideo, en ese momento yo tenía 15 años. Cuando llego a Montevideo resulta que el técnico que me vino a buscar me lleva a Huracán Buceo, arrancamos a practicar en la 5ta División y fuimos el primer equipo chico que salió Campeón Uruguayo en 1970. Recuerdo que Ricardo Faccio me hizo debutar en Primera División contra Bella Vista”. 

“ESTABA PRACTICANDO Y UN DIRIGENTE DE LIVERPOOL ME DICE QUE ME HABÍA COMPRADO PEÑAROL”
“Pasamos muy mal en Montevideo. Comíamos de vez en cuando y estábamos muy desprotegidos. Solo teníamos el techo, pero de comida muy poco. Debido a esto al año siguiente volví a Sportivo. El “negro” Cóccaro que tenía una marmolería me ofreció trabajo. Después salió la posibilidad de que Cóccaro se iba para Paysandú para abrir una marmolería y me fui con él. Luego el “Colorado” Bustelo que estaba radicado en Paysandú me invitó para jugar en Estudiantil, donde salimos campeones locales, del Litoral y del Interior. Con la Selección de Paysandú salimos campeones del Litoral y del Interior donde le ganamos a Florida en el año 1974; ahí yo trabajaba de policía. Pero pase muchas peripecias, llegue a dormir en los vestuarios del Estadio. Pasados los meses me llamaron de Nacional de Montevideo, fuimos a practicar un fin de semana, pero ya ví que no era un ambiente para mí. Pero luego me llamaron de Liverpool, y jugué ahí un par de años. En la primera Liguilla que jugamos nos fue bien, luego debido a inconvenientes económicos peleamos el descenso, pero por suerte nos salvamos. Un día estaba practicando y me llama un dirigente de Liverpool y me dice que me había comprado Peñarol. En el 77´pasé a Peñarol. El técnico me dijo que iba a jugar en lugar de Maneiro. El primer partido fue contra Fénix, empezamos perdiendo y en el segundo tiempo yo hice el gol del empate, después terminamos ganando el partido 4 a 1. Cuando criticamos a los jugadores que van de los cuadros chicos a los grandes, tenemos que darnos cuenta que tienen otra responsabilidad, en los grandes estás obligado a ganar”.

“FERNANDO MORENA DEJABA DE COBRAR EL SUELDO PARA QUE NOSOTROS QUE GANÁBAMOS MENOS, PUDIÉRAMOS COBRAR”
“En ese equipo estaban todos los fenómenos, además Peñarol venía de dos años sin salir campeón y eso es una responsabilidad mayor aún. El ambiente en el vestuario de Peñarol era muy bueno, me recibieron muy bien. Seguí viviendo en belvedere, y cuando Nelson Marcenaro llegó de Venezuela éramos vecinos e íbamos juntos a las practicas. A pesar de los triunfos, existieron problemas económicos, Fernando Morena dejaba de cobrar el sueldo para que nosotros que ganábamos menos, pudiéramos cobrar. Morena es un crack no solo como jugador, también como persona”.

“En el fútbol cumplí todos los sueños: jugué en Sportivo, la Selección de Lavalleja, en Peñarol y en la selección de Uruguay”
“Luego me ofrecieron ir a jugar a Chile, en el Everton jugué un par de años y finalmente me compraron el pase. Después jugué en Antofagasta, crucé el desierto de atacama en un auto que tenía para llegar a la ciudad de Antofagasta. Posteriormente, volví al Everton e hice contrato, después llegó un técnico que no quería a los extranjeros y justo ese año fue el del terremoto en Chile en el ’85, en este año cobré todos los meses pero jugué muy poco. Después del terremoto me vine para Uruguay, y al poco tiempo me llaman de nuevo de Chile, de Wanderers de Valparaíso donde jugué un año; y luego que cumplí los 32 años me vine de nuevo para Uruguay. Después del pasaje por Chile, fui a entrenar a Liverpool y a Rampla pero finalmente me vine a Minas a trabajar y jugar. Arreglé con Olimpia para jugar y me consiguieron trabajo por intermedio de Carlos Paravís que estaba en la directiva de Olimpia, yo quería un trabajo fijo, en el ’87 jugué en Olimpia y en marzo del ’88 comencé a trabajar en Ancap. Yo soy hincha de Sportivo, pero jugué en Olimpia porque me consiguieron trabajo. Yo no quería plata, lo que quería era trabajo porque ya me quedaban pocos años en el fútbol. Yo en el fútbol cumplí todos los sueños, jugué en: Sportivo, la selección de Lavalleja, Peñarol y en Uruguay”.

“JUGAR EN LA SELECCIÓN ES LO MÁXIMO”
“Jugué en la selección dos años y teníamos un muy buen equipo, pero agarramos al mejor Rocha. La gente apoyaba mucho a la selección, desde chico fui hincha de Lavalleja y cada vez que podía iba a ver los partidos. Jugar en la selección es lo máximo nunca se puede decir que no, y aprovecho para decirles a los jugadores de Lavalleja que se equivocaron al no jugar en la selección. Gracias a venir a jugar a Minas ellos fueron campeones con Lavalleja. En la final de la Copa de Campeones fue mucha gente del fútbol a apoyarlos, y por supuesto que toda esa gente no tiene Lavalleja. En definitiva, ellos encontraron un lugar en donde triunfar, y era el momento de triunfar en la selección, son decisiones propias”.   

“YO ME CRIE EN LA CALLE”
“Me gusta ver el fútbol, pero no tengo el trato con los jugadores que debe tener un técnico porque me siento un jugador más. A mi me tocó una vez en Chile entrar un minuto, en Peñarol podía marcar cuatro goles en el primer tiempo pero para al segundo tiempo salía porque estaba Julio César Giménez. A veces sentís el manoseo, entonces no me gusta hacerle algo a una persona que me lo hicieron a mí, se lo que se siente. Hay jugadores que reaccionan bien pero hay otros que no. Además, hay que saber transmitir las enseñanzas y las vivencias a los jugadores, a mi me gustan los técnicos motivadores como Gerardo Cano, tiene una visión táctica muy buena. En lo personal estuve de ayudante técnico con Oscar Paglia y Juan Pais, fueron dos buenas experiencias. En el fútbol de hoy en día no surgen tantos jugadores como antes, nosotros a las ocho de la mañana íbamos a jugar en cuarta. Era otro el gusto por el fútbol, para llegar a los más alto hay que sacrificarse mucho. Yo me crie en la calle, el “negro” Olmedo me dijo un día que tuve suerte porque muchos como yo estaban presos, pero yo tuve una conducta y me sacrifiqué. A los jóvenes les puedo decir que tienen que ser los primeros en llegar a las prácticas y los últimos en irse. Además de las condiciones técnicas, hay que tener mucha perseverancia, humildad, y sacrificarse muchísimo”.

“EL TRABAJO A LARGO PLAZO NO GARANTIZA RESULTADOS” 
Julio expresó con absoluta convicción que “Juan Martín Mujica estuvo una semana trabajando en Nacional, y salió campeón de América y del Mundo. El trabajo a largo plazo no te garantiza los triunfos. La mentalidad es muy importante, y como siempre te tiene que ayudar la suerte. Los conocimientos son sumamente importantes”.

“HIZO CONOCER A MINAS EN TODAS PARTES DEL MUNDO”
Julio Rodríguez fue categórico al señalar “Desde mi punto de vista, la tribuna del Estadio Municipal tiene que llevar el nombre de Sebastián Abreu. Para mí es un símbolo, fue a mundiales, ganó una Copa América con Uruguay, y además jugó en todos lados. Hizo conocer a Minas en todas partes del Mundo. Un fenómeno el Seba”. 

“LE AGRADEZCO A LA DIRECTIVA DE SPORTIVO POR AYUDARME”
Más adelante agregó “Hoy en día estoy en la sede de Sportivo y le agradezco a la directiva por ayudarme. También a todos aquellos que de una manera u otra, siempre me dan una mano. A los jóvenes les digo que tienen que tener mucha voluntad y compromiso si quieren llegar a lo máximo. Y no hablo solo en el fútbol, también en la vida”, finalizaba diciendo Julio Rodríguez siempre con una sonrisa, más allá de todo.

1 comentarios :

Julio excelente persona y un fenomeno en la cancha

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