domingo, 8 de noviembre de 2015

Encuentro para activar el segundo plan de envejecimiento y vejez

El viernes se realizó el Encuentro Regional de la Red de Adultos Mayores (REDAM) en el Instituto de Formación en Educación (IFE), que contó con la presencia de la directora nacional de Instituto Nacional de las Personas Mayores, la licenciada Adriana Rovira, quien no pudo estar en la conferencia de prensa, ya que se atrasó su llegada por el tránsito vehicular existente.

CUANDO LA EDAD NO IMPORTA

La directora regional del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) de Lavalleja, Perla Morandí hizo la presentación a la prensa del encuentro, expresando su satisfacción por la alta participación -unos 80 adultos mayores- de Lavalleja, Rocha, Maldonado, Cerro Largo y Treinta y Tres. Dijo la jerarca que es una demostración “de que la edad no importa, destierran la idea que cuando se llega a adulto mayor ya no hay que seguir, que hay que quedarse. Ellos dicen no, porque los adultos mayores tienen mucho para aportar, y para reivindicar para sí mismos y la sociedad, desde una vejez digna, saludable, tranquila, plena y en estas instancias como este encuentro es que aportan mucho desde sus realidades, sus experiencias. Esto es recogido por el Instituto del Adulto Mayor, para elaborar una etapa de construcción para el año que viene”.

PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS

Sara García, directora de la División de Articulación y Participación del In Mayores, dijo que “se viene trabajando muy fuerte, ya son muchos años que estamos en la promoción de la participación de las personas adultas mayores como un derecho humano. Esto se inscribe en un proceso de revisión del primer plan nacional de envejecimiento y vejez, para la construcción del segundo plan de envejecimiento y vejez. Este año contamos como una novedad maravillosa y un aliciente con la aprobación del texto de la Primera Convención Interamericana de Protección de los Derechos Humanos de las Personas Adultas Mayores, y que Uruguay está pronto para ratificar. Eso sería el primer instrumento vinculante, quiere decir que obliga a los estados a generar protección de los derechos”.

TRANSVERSALIZAR LAS CUESTIONES DE LA VEJEZ


Respecto al encuentro, García señaló que “la idea es discutir con las personas mayores los ejes de trabajo de un plan nacional que plantee políticas hacia las personas adultas mayores vinculadas a los marcos de protección internacional, porque no podemos descolgarnos del marco internacional. La idea es con estos insumos construir el año que viene el Segundo Plan Nacional de Envejecimiento y Vejez, y lo que pensamos fue hacerlo de forma regional, la idea es transversalizar las cuestiones que hacen a las necesidades según los territorios, no es lo mismo la vida de un adulto mayor en Rivera en el medio rural, que en Montevideo y en un medio urbano. Tener la mirada de lo local y vincularlos con las instituciones y recursos locales, para activar las políticas para adultos mayores”.
Al preguntarle a Sara García cuánto incide que seamos uno de los países con más adultos mayores, responde que “Uruguay es el segundo país más envejecido en América Latina y el Caribe, el primer lugar lo tiene Cuba, justamente por las políticas sociales y de salud que promueve. Es una buena noticia que tengamos muchas personas adultas mayores, quiere decir que en Uruguay se cuida a las personas, si se llega a viejo o vieja -que no es algo que se construye a partir de los 65 años- es porque se construye a partir de que nacemos. Eso nos obliga a pensar y actuar con políticas de protección para los adultos mayores, en perspectiva de ciclos de vida, no es que sea mejor invertir en niños o en viejos, tenemos que invertir en todos, porque envejecemos desde que nacemos y entonces es muy importante pensar las políticas integradas a lo largo de todo el ciclo de vida.

¿Cuáles son las grandes líneas que se ha trazado el instituto para este período?
Estamos trabajando en muchos ejes, pero la participación es fundamental, ahora en articulación con la Secretaría de Cuidados, sobre lo que es el Sistema de Cuidados, en asesorar en vejez y envejecimiento, porque es una de las poblaciones -la de adultos mayores- en situación de dependencia, y el otro tema es trabajar en situaciones de gran vulnerabilidad, hay riesgo social. Uruguay tiene un vacío bastante grande en atención a personas con mucho riesgo, en situaciones de abuso y maltrato, y de la inclusión desde la perspectiva de género, porque las mujeres tenemos un peso mayor, vivimos más que los hombres, y llegamos en peores condiciones a ser viejas, estos serían los ejes fundamentales, y hay otras cosas que estamos trabajando.

¿Hay controles sobre las casas de salud o geriátricos?
Sí, se nos transfirió la competencia hace un año y medio, estamos controlando todos los establecimientos del país, hay más de 1.030 establecimiento detectados, algunos en situación de vigilancia, otros en camino hacia la habilitación, y estamos tratando de conectar con los recursos cuando se apruebe el Sistema de Cuidados. La idea es contar con recursos del estado, para mejorar las condiciones, y hacer buenas derivaciones.

¿Se han cerrado algunos establecimientos?
Se han cerrado algunos, pero lo que tratamos cuando fiscalizamos no es ir a la sanción, intentamos hacer un proceso de mejoramiento de las situaciones centrados en los derechos de las personas residentes en el lugar y de las trabajadoras de los establecimientos.

Esos 1.030, ¿son públicos o privados, o de ambos?
Nosotros trabajamos con los privados, los públicos son muy pocos y están en la órbita de Salud Pública, son cinco en todo el país. Dentro de los privados están los Hogares de Ancianos, que son gestionados por privados pero son sin fines de lucro.

Se habla mucho que los adultos mayores muchas veces son “depositados” en estos lugares, generando toda la situación de soledad y pérdida de vínculos. ¿Se podrá revertir?
Se hace un trabajo de concientización y sensibilización a nivel de toda la población, es lo que decía que no se es viejo a partir de los 65 años, se va construyendo a través de la trayectoria de vida de cada uno y de los recursos sociales y del estado y del acceso a derechos de una determinada situación cuando se llega a adulto mayor. La soledad es algo que parece estar naturalizado, que las personas viejas no precisan hacer actividades, no tienen deseos o son pasivas, eso no es así, hay que moverlo y se mueve a través de estas instancias de encuentros de adultos mayores, que muestran que la vida de las personas viejas es otra cosa.  

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